¿Cómo aprende a jugar al golf una persona con discapacidad intelectual?

¿Se enseña el golf de la misma manera a todas las personas? Aunque el objetivo sea el mismo, no todos aprendemos al mismo ritmo ni necesitamos las mismas explicaciones. En el caso de las personas con discapacidad intelectual, adaptar la enseñanza, utilizar apoyos individualizados y respetar los tiempos de aprendizaje permite que cada deportista desarrolle sus habilidades y disfrute del golf.

Durante este Mes del Golf Adaptado, enmarcado en nuestro proyecto «Los 9 Hoyos de Arcosur Golf», queremos mostrar cómo se enseña este deporte a personas con discapacidad intelectual y acercarte dos iniciativas que llevan esta forma de entender el golf a la práctica en Aragón.

Aprender golf paso a paso: la importancia de adaptar la enseñanza

El golf requiere desarrollar diferentes habilidades: coordinación, concentración, equilibrio, control del movimiento y comprensión de las reglas. Su aprendizaje suele ser progresivo, independientemente de las capacidades de cada jugador.

En el caso de las personas con discapacidad intelectual, una de las claves consiste en adaptar la manera de transmitir las instrucciones y organizar los ejercicios.

Por ejemplo, en lugar de explicar varios movimientos del swing al mismo tiempo, el profesor puede dividir el ejercicio en acciones más sencillas: primero aprender a sujetar el palo, después trabajar la posición del cuerpo y, finalmente, practicar el golpeo. También pueden utilizarse demostraciones visuales, referencias de colores, objetivos de diferentes tamaños o ejercicios repetitivos que faciliten la comprensión y permitan consolidar lo aprendido.

No se trata de enseñar menos, sino de encontrar la manera más adecuada de enseñar a cada persona.

De hecho, las recomendaciones de Special Olympics para el entrenamiento de deportistas con discapacidad intelectual destacan la importancia de ofrecer instrucciones claras, adaptar las actividades y tener en cuenta las necesidades individuales.

¿Todos los jugadores necesitan las mismas adaptaciones?

No. La discapacidad intelectual engloba realidades muy diferentes y no determina por sí sola cómo aprende una persona.

Algunos deportistas pueden necesitar instrucciones más breves, mientras que otros comprenden mejor los ejercicios mediante demostraciones prácticas. También hay quienes necesitan más tiempo para familiarizarse con una actividad nueva o se benefician de rutinas de entrenamiento estables. Por eso, el papel del profesor resulta fundamental.

La enseñanza adaptada parte de conocer al jugador, identificar sus capacidades y ofrecer los apoyos necesarios para favorecer su aprendizaje y autonomía.

Además, la práctica del golf puede ofrecer oportunidades para trabajar habilidades como la atención, la coordinación, la toma de decisiones o el respeto de los turnos, siempre teniendo en cuenta las características y objetivos individuales. Y hay algo importante: igual que cualquier otro golfista, las personas con discapacidad intelectual también pueden mejorar técnicamente, marcarse objetivos deportivos y participar en competiciones.

La Escuela de Golf Adaptado Aragón: aprender y compartir en Arcosur Golf

Desde octubre de 2024, nuestras instalaciones acogen la Escuela de Golf Adaptado Aragón, una iniciativa impulsada por la Federación Aragonesa de Golf junto a FUNDAZ (Fundación Asistencial Agustina Zaragoza), que actualmente cuenta también con la colaboración de Fundación Ibercaja. El proyecto comenzó con una línea dirigida a personas con discapacidad intelectual y, desde entonces, ha continuado creciendo hasta incorporar también actividades para personas con discapacidad física y sensorial.

En Arcosur, las sesiones están dirigidas por Josete Jiménez, profesor de nuestra escuela, quien acompaña a los participantes en el aprendizaje del golf mediante actividades adaptadas a sus capacidades y necesidades. A través de la práctica continuada, los deportistas pueden familiarizarse con el material, trabajar diferentes golpes y avanzar progresivamente en sus habilidades.

Pero la escuela representa algo más que unas clases de golf. También constituye un espacio de convivencia, aprendizaje y participación deportiva donde cada persona puede desarrollar sus capacidades en un entorno compartido.

AMIBIL y Gambito Golf Calatayud: más de una década de golf inclusivo

La Escuela de Golf Adaptado Aragón no es la única iniciativa que trabaja para acercar este deporte a personas con discapacidad intelectual en nuestra comunidad.

En Calatayud, AMIBIL, entidad dedicada a las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo y a sus familias, lleva más de una década promoviendo la práctica del golf junto a Gambito Golf Calatayud. Una trayectoria estrechamente vinculada a Diego Comet, profesor de Gambito Golf e impulsor de esta iniciativa, que ha acompañado durante años a los deportistas en su aprendizaje.

Uno de los ejemplos más representativos de este trabajo es el Torneo Unificado de Golf AMIBIL, en el que participan parejas formadas por golfistas con y sin discapacidad intelectual. En su duodécima edición, celebrada en 2025, la competición reunió a más de 40 parejas, demostrando que el golf también puede convertirse en un espacio de encuentro entre deportistas con diferentes capacidades.

La experiencia de AMIBIL y Gambito Golf Calatayud, junto al desarrollo de nuestra escuela en Arcosur, refleja cómo la colaboración entre entidades sociales, clubes y profesionales del deporte puede generar oportunidades de participación.

Aprender de manera diferente también es aprender

Una instrucción más sencilla, una demostración adicional o disponer de más tiempo para practicar pueden marcar una diferencia importante en el aprendizaje.

Sin embargo, las adaptaciones no cambian lo esencial: cada jugador continúa enfrentándose al reto de mejorar sus golpes, comprender el juego y disfrutar de sus progresos.

A través de «Los 9 Hoyos» queremos contribuir a que estas realidades sean más conocidas y dar visibilidad a las personas y entidades que trabajan para que el golf sea un deporte cada vez más accesible.

Porque no todos aprendemos de la misma manera, pero todos merecemos la oportunidad de aprender.